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domingo, 4 de noviembre de 2012

Norte de Portugal. Oporto


 (Abril 2012) Desde Chaves nos dirigimos en coche a Oporto, no sin antes habernos informado sobre los pagos en las autopistas, ya que aquí el sistema es el de unas cámaras que recogen la matricula y comprueban en la base de datos si estas registrado que has pagado. Estuvimos tiempo dudando si existía canal para pasar una multa a un español desde Portugal, pero por prudencia decidimos ir a comprarlo, pero al llegar al estanco nos dijeron que no hacia falta para extranjeros. A día de hoy tengo que decir que no he recibido ninguna multa, por lo que debía ser verdad. Aparcamos en una calle pequeña tras la catedral. Allí tomamos el tren que da una vuelta por la ciudad y te muestra los monumentos mas destacados.


 Oporto, que significa puerto, es la ciudad de los puentes, dominada por el rio Duero o Douro como lo llaman aquí. Su casco viejo esta declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Después del paseo en tren nos decidimos a bajar andando hasta la orilla que es donde se concentra la zona más turística, hay un desnivel importante y con muchas escaleras, para comer. En una orilla todas las bodegas, algunas se puede visitar y te ofrecen catas de vinos y en la otra el casco antiguo y la zona de ocio. Paramos en Avo Maria en el paseo, una terraza como muchas de las que ahí. Comímos cosas típicas de Oporto animados por nuestros anfitriones. La verdad que estaba todo bueno, aunque por el sitio era algo caro. No podía faltar la compra de algún vino de la zona.







  Es una ciudad pequeña y acogedora por la que te puedes mover bien andando, pero decidimos subir en el tren cremallera para no volver a subir las escaleras que bajamos hasta la orilla del Duero con las enanas, no solo por ellas, sino por Hugo que ya nos acompañaba en la tripa de su mama. La entrada esta junto al puente Luiz I. Continuamos paseando por la parte alta de la ciudad, viendo sus calles y monumentos, a destacar La Torre de los Clérigos y nos dirigimos a cenar, aunque la sorpresa nos la llevamos durante la cena, porque había más jaleo del habitual en los bares y restaurantes. En sus sendos partidos el Oporto y el Benfica, eternos rivales, se jugaban el campeonato. Finalmente gano el Oporto por puntos y la gente tomo las calles, en un rio de coches tocando el claxon y personas con los colores de su equipo. Sin quererlo nos vimos envueltos en una noche especial para la gente de Oporto. Nos dirigimos al coche no sin antes capturar el regalo de  las vistas del rio y sus puentes de noche.

  Besitos para ellas y abracitos para ellos.


lunes, 29 de octubre de 2012

Norte de Portugal - Chaves


  Aunque este puente de Mayo (2012) prometía ser lluvioso, no podemos dejar de descubrir el fascinante mundo que hay mas allá de las puertas de casa con nuestra peque de 3 años y una barrigota prominente con nuestro futuro fichaje Hugo. Nos dirigimos a Chaves (llaves en portuges) al norte de Portugal y muy cerca de Verin (Galicia). Exactamente a 13 kilómetros, que los hicimos para sacar en el cajero español mas cercano. Aquí ubicamos nuestra base de operaciones, ya que tenemos el lujo de conocer la zona de mano de un "indígena" que además nos aloja en su casa, todo un lujo. El refrán dice que más vale tener amigos hasta en el infierno y nosotros tenemos uno de Portugal. Lo más sorprendente es que no podía esperar que este pueblecito (de unos 44.000 habitantes) tuviera tanto que ofrecer y mostrar. Hacía muchos años que no volvíamos por Portugal y la verdad es que no recordaba que se comiera tanto y tan bien. No se si lo da el norte, la cercanía con sus vecinos gallegos (que también son de buen comer), pero aquí la gente come, come y come. Y no es que se vea mucha gente obesa tampoco, es lo curioso. (uhmmm, será el agua).


  Del pueblo destacar el puente romano sobre el río Tamega construido por el emperador Trajano. De hecho a las gentes de Chaves se les llama Flaviense, ya que su nombre anteriormente Aquae Flaviae fue asignado por el emperador Vespesiano, primero de la familia Flavia, allá por el año 79. Esto nos da una idea la cantidad de vestigios romanos y de su influencia en la ciudad. No podéis perderos un paseo por su rivera y el cruzar de sus puentes, o por las piedras que asoman para los más valientes.




  Muy cerca de allí existen un parque infantil estupendo del que no tomé fotos para mi guía de parques infantiles del mundo y unas termas donde estos romanos disfrutaban y hoy los visitantes pueden hacerlo por un módico precio, eso sí puedes disfrutar gratis de las propiedades de su agua mesomineralizada y gasocarbonica, que brota a -73 º. Hay un sitio junto a las termas donde te ofrecen un vaso de agua que ya ha sido previamente enfriada. Tiene un sabor muy gaseoso, sin las burbujas típicas de las bebidas carbonatadas artificialmente, pero por algo las legiones venían aquí para beber su agua y recuperarse después de largas caminatas o duras batallas. Por cierto los menores de 12 años no deben beberla, según nos informaron. En el exterior hay una fuente  accesible las 24 horas, pero ojo que sale ardiendo, hay que dejarla enfriar un poco.
 
  También llama la atención de la ciudad que el "INEM" tenga coche de emergencia, (perdón por el chiste fácil), su pequeño parque de bomberos, su zona amurallada, aunque lo más divertido era perseguir a las palomas en sus plazas.
 

    En próximas entradas seguiremos contando nuestras aventuras por Lusitania. Besitos para ellas y abracitos para ellos, y en especial para nuestros anfitriones que nos organizaron unos días fantásticos.